Conceptualmente la prosperidad es intangible y va más allá de lo material. Definitivamente la prosperidad no se trata tanto del dinero o estatus o de la vida lujosa que uno pueda tener. Vinculado a los conceptos de riqueza y abundancia, ésta es autodefinida y no cuantificada por otros. Como condición espiritual, ésta trasciende (aunque quizás incorpora) al estado material. La idea de prosperidad y riqueza material se discute en casi todas las tradiciones religiosas. A veces la encontramos escrita dentro de una oración pidiendo abundancia; a veces es un reconocimiento de suficiencia. La prosperidad a menudo se relaciona con la paz, con el carácter fuerte, con la educación y con la vida honorable. Con este ritual de autoanálisis, gratitud y canalización positiva, podrás recargarte de buenas energías y crear un amuleto que te ayude a prosperar en tus objetivos y alcanzar tus metas.