Muchas veces sentimos que estamos sobrecargados o que las cosas no nos salen como desearíamos. Llegamos a casa y parece que esa sensación en vez de reducirse, aumenta; aumentan las tensiones familiares, los malhumores, todo se empieza a romper o a descomponer de la nada, nos desmotivamos, no le encontramos sentido a algunas cosas de nuestra vida y hasta podríamos experimentar momentos de ansiedad o depresión. Hay que ser conscientes de las necesidades de nuestra casa y ponerle atención, pues lo que pase en ella también nos afecta.
¿Y qué significa todo esto? ¿A qué se debe este malestar tan intenso? Sencillo; las personas, así como el resto de los seres y objetos de este universo, estamos conformados por energía, todo elemento que encuentres en tu camino contiene energía. Ésta puede ser una energía positiva como negativa (y estamos hablando en términos científicos), es decir que pueden estar cargadas con más electrones (energía negativa) o con más protones (energía positiva), y según nuestras propias energías serán las que atraigamos. Sólo que en términos espirituales sucede algo al revés de lo que nos enseña la física y química básica; cuando estamos tan cargados negativamente, atraemos más energía negativa, porque eso proyectamos y se nos adhieren más energías iguales, en cambio, cuando estamos cargados positivamente, más energías positivas atraemos y se nos adhieren. Claro, siempre tenemos que tener cuidado, ya que a veces las cargas negativas a nuestro alrededor pueden ser tan grandes, que nuestra energía positiva pueda verse afectada, pero también funciona a la inversa.
En esta oportunidad te enseñaré un sencillo ritual para que puedas limpiar las energías de tu hogar y de tí, logrando que las energías positivas emanen, se proyecten y atraigan más de éstas. Recuerda que la magia es también energía y es la que tú logras canalizar, y siempre se manifestará en función de tus intenciones.







