Estampita de Iemanja
Iemanja es la madre de los Orixas,
es la madre de todos ayuda en la union familiar y en la fertilidad. Según la mitología, Iemanja era la esposa del rey Olofi, soberano de la ciudad de Ife, y juntos procrearon diez hijos. Iemanja extrañaba su pueblo y estaba a disgusto viviendo en Ife. Decidió escapar de su esposo, este la sigió junto con su ejército.
Años atrá Yemanja, había recibido de su madre, Olokum, una botella que contenía una poción mágica que debía romper si se presentaba alguna situación de emergencia. Iemanja rompió el frasco en el suelo, y fue entonces cuando se formó un río que le permitió escapar de los hombres de su esposo, y llevarla de regreso a su casa junto a su madre.
La iconografía más tradicional de la diosa es una mujer negra, esbelta y de curvas pronunciadas. En sus variantes aparece amamantando a un niño, portando un espejo y con una corona, o como una sirena. Luego del sincretismo con el catolicismo, esta representación se vio desplazada por la imagen de una mujer blanca de pelo negro y largo, con perlas en sus manos y usando un vestido celeste.
Por ser la reina del mar, el catolicismo la sincretizó con la advocación Stella Maris de la Virgen María, también conocida como Nuestra Señora de los Navegantes. A sus poderes sobre la familia, el amor y la fertilidad, hay que agregar su rol de protectora de los barcos y de los pescadores.
A esta deidad le gustan los claveles blancos y se la asocia con el color celeste. Las ofrendas que recibe el mar cada dos de febrero, además de claveles y velas celestes, incluyen comidas, perfumes, bijutería y frutas, en especial sandías cortadas con forma de flor, con maíz blanco y perejil.